La Importancia del Ejercicio Físico
Para adelgazar nada funciona mejor que combinar la buena nutrición
con un poco de ejercicio físico. Simplemente dicho, el ejercicio aumenta
la oxigenación y acelera el metabolismo a la misma vez que quema la
grasa del cuerpo.
Ahora, lo más importante en cualquier régimen de ejercicio
es la constancia. Es hacer ejercicio a menudo y de forma constante. De hecho,
no hace falta ni se recomienda el hacer ejercicios que nos dejen demasiado
cansados, ni con los músculos adoloridos. La clave es hacer ejercicio
de forma constante por un mínimo de 3 veces en semana e idealmente
por 40 o más minutos cada vez que se haga.
Nuestros cuerpos están diseñados para ejercitarse. La falta
de ejercicio y una vida demasiado sedentaria (trabajar sentados, ver TV.,
ir al cine, salir a comer, etc.) tiene un costo en salud y en perdida de energía
para el cuerpo. Eventualmente el metabolismo se va acostumbrando al poco movimiento
corporal y se va adaptando a ser cada vez más y más lento. Por
esta razón, mientras más tiempo haya pasado sin habernos ejercitado
mayor será la perdida de energía y de metabolismo de nuestro
cuerpo.
La falta de ejercicio causa los siguientes efectos al cuerpo: las células
de nuestros músculos pierden su capacidad de utilizar las enzimas que
producen la energía, nuestros tendones y ligamentos pierden fuerza
y flexibilidad (por eso es que fácilmente nos podemos lastimar al ejercitarnos
demasiado duro después de muchos años de inactividad), nuestras
células acumulan ácido láctico aun cuando hacemos un
ejercicio liviano y esto nos causa dolor muscular, las arterias se reducen
en tamaño y se dificulta la circulación, nuestra comida se convierte
en grasa en vez de en energía, producimos menos del neurotransmisor
noradrenalina y por eso podemos hasta sufrir de depresión emocional,
nuestra habilidad de proveerle oxígeno al cuerpo se reduce y con ello
baja el metabolismo, nuestros músculos (incluyendo el corazón)
se ponen flácidos (blandos) y nuestros huesos se ponen porosos y más
frágiles. En fin, nos cansamos mucho más fácilmente,
nos duelen más cosas en el cuerpo, la comida nos engorda “hasta
de mirarla” y el cuerpo se nos va descomponiendo. ¿Por qué
nos hacemos este daño nosotros mismos?
Mirando el lado positivo, se ha demostrado que el ejercicio puede: corregir
la condición de estreñimiento, quemar grasa para ayudarnos a
adelgazar, ayudar a los diabéticos a controlar su condición,
reducir el colesterol y los triglicéridos, bajar la presión
arterial y reducir el estrés diario. Estudios recientes han demostrado
que con sólo 20 minutos de ejercicio diarios se reduce el riesgo de
sufrir un ataque al corazón en un 73%. Adelgazar tiene todo que ver
con recobrar la salud y la vitalidad del cuerpo. El ejercicio logra esto.
Tiempo y Estrés Físico del Ejercicio
El principal error que cometen las personas que deciden hacer ejercicios
es hacerlo demasiado fuerte, demasiado rápido o por demasiado tiempo
causándole un estrés físico excesivo al cuerpo. Al hacer
un ejercicio demasiado brusco o prolongado no se le da una oportunidad al
cuerpo de adaptarse. Este error causa la mayoría de los “desertores”
que terminan abandonado su plan de ejercicios porque el dolor muscular o el
agotamiento les ahuyentan y les desaniman.
La forma correcta de empezar a hacer ejercicio físico es logrando
que tanto el aumento de tiempo como el aumento de estrés físico
(fuerza, peso) del ejercicio sea gradual. Si el cuerpo está
demasiado fuera de forma o con un exceso de grasa considerable se recomienda
empezar con sólo 20 minutos de ejercicio por día e ir subiendo
el tiempo de ejercicio por 10 minutos adicionales cada dos o tres días
hasta llegar a un mínimo de 40 minutos. Lo ideal sería poder
hacer 1 hora de ejercicio por día unas 3 a 4 veces por semana. Digamos
lunes, miércoles y viernes u otra combinación de días
cada semana.
Hablando de fuerza y rapidez: ¿Cuán rápido debo caminar
cuando hago ejercicio? Cuando uno camina demasiado rápido se le hace
difícil el hablar con otra persona que le acompañe porque al
ir demasiado rápido le falta la respiración. Uno debe caminar
tan rápido como pueda lograr caminar sin que le falte la respiración
como para poder llevar una conversación con otra persona. Así
sabrá usted su velocidad máxima recomendable.
Este mismo principio de aumentar el tiempo y el estrés físico
de forma gradual es aplicable a una rutina de levantamiento
de pesas. Nuevamente, lo que nos hará fracasar es la “desesperación”
por lograr los resultados sin darle una oportunidad a nuestro cuerpo de adaptarse.
Hace un tiempo vino a Natural Slim™ un miembro que recientemente había
sufrido un ataque cardiaco. Era una persona joven y llena de vida, menos de
40 años de edad. El ataque al corazón fue inesperado. Esta persona
nos comentaba que antes del ataque al corazón siempre pensaba que “no
tenía tiempo” para hacer ejercicio porque su vida era muy atareada.
Después del ataque al corazón decidió “encontrar
el tiempo” para recobrar su salud porque ahora su vida se veía
en peligro. Quizás no debamos esperar a que pase algo así para
tomar la decisión de ejercitarnos.
De todas maneras, si usted desea adelgazar lo más rápido posible
y sin gastarse una fortuna, ejercítese. Hágalo con aumentos
graduales de tiempo y esfuerzo pero hágalo. Mientras
más se ejercite más rápido podrá terminar su proceso
de adelgazar y menos dinero gastará en suplementos. Por otro lado,
los resultados después de un par de semanas le dejarán impresionado.
Maneras de Ejercitarse
Hay muchas maneras de ejercitarse. Una vez que usted empiece a buscar oportunidades
de mover su cuerpo no le faltarán las oportunidades. Caminar, subir
escaleras, correr bicicleta, utilizar una bicicleta estacionaria, nadar o
unirse a un gimnasio son todas buenas alternativas. Además existen
videos de aeróbicos, Pilates, Tae Bo y otros que se pueden hacer hasta
en su propia casa.